La historia moderna y la enseñanza secundaria. Propuestas de renovación y retos de futuro

El Coloquio “La historia moderna y la enseñanza secundaria. Propuestas de renovación y retos de futuro”, organizado por la Fundación Española de Historia Moderna (FEHM) y la Facultad de Humanidades de Albacete a través del Seminario de Historia Social de la Población (Universidad de Castilla-La Mancha), y el Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa del MECD, tiene como objetivo aunar los esfuerzos de docentes e investigadores del ámbito universitario y de Educación Secundaria para mejorar la enseñanza y el aprendizaje de la Edad Moderna en los niveles de ESO y Bachillerato.

Para ello se ha diseñado un programa que combina las ponencias de profesionales del área de Historia Moderna y el área de Didáctica de las Ciencias Sociales con propuestas y experiencias del profesorado de los Institutos de Enseñanza Secundaria y Bachillerato con una amplia representación del territorio nacional.

A los debates surgidos entre la producción científica procedente de la investigación histórica y la innovación en la enseñanza de la Edad Moderna hay que añadir la reciente incorporación de las competencias clave como un elemento más en el currículo en la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE).

Todas las disciplinas escolares se han visto involucradas en un cambio a nivel didáctico que envuelve todo el proceso de enseñanza y aprendizaje. Dirigir la educación hacia la consecución de competencias educativas clave exige una reflexión sobre la contribución de cada una de las disciplinas en el aprendizaje de habilidades y capacidades en los alumnos.

Desde la perspectiva de la enseñanza de la historia hay que insistir y profundizar en que el presente es producto de las decisiones y acciones que se tomaron en el pasado y que, por lo tanto, hay que enseñar a pensar históricamente y a reflexionar sobre cómo se construye y se reconstruye el pasado desde la perspectiva del historiador. La correcta comprensión de los cambios y de la temporalidad, así como la construcción de la conciencia histórica son aspectos fundamentales.

El papel educativo de la historia debe aspirar a fomentar un pensamiento crítico y a un trabajo con procedimientos que ayude a los alumnos a familiarizarse con la formulación de hipótesis y a concebir los contenidos históricos más allá de meros saberes cerrados y poco prácticos en su vida cotidiana.

Felipe IILa historia, como indican Prats y Santacana, puede plantearse como un ejercicio de análisis de los problemas de las sociedades de otros tiempos, y ayuda a comprender la complejidad de cualquier acontecimiento, de cualquier fenómeno sociopolítico actual y de cualquier proceso histórico mediante el análisis de causas y consecuencias. Aquí radican sus mejores posibilidades formativas. Para ello es necesario que se introduzcan elementos propios del pensamiento histórico, en los que se potencie la resolución de problemas, el desarrollo de capacidades y una mayor presencia de contenidos procedimentales y actitudinales.

Entre todas las competencias que deben implementarse en Secundaria, para el área de Ciencias Sociales, Geografía e Historia predomina las competencias social y cívica. Si consideramos que la adquisición de estas competencias consisten en que los estudiantes tengan la capacidad, habilidad o destreza de vivir en sociedad, comprender su realidad social y ejercer una ciudadanía democrática, la enseñanza de la historia se convierte en una gran plataforma de trabajo.

Pero, además cuestiones que están tomando protagonismo en las investigaciones actuales sobre la Edad Moderna como la familia, el matrimonio, la desigualdad entre el mundo rural y el mundo urbano, el parentesco, el envejecimiento, la dependencia y los cambios en la estructura de edad de la población, la inmigración, el género, la cultura escrita, la construcción de identidades sociales y políticas, etc., sitúan la enseñanza de esta época en el centro del debate.

Aspectos que deben plantearse en la larga duración y siempre desde una perspectiva comparativa para no caer en el error de lo inmediato, que impida la correcta comprensión de la sociedad, sus problemas y la propuesta de soluciones desde una ciudadanía activa, crítica, participativa y democrática.

Toda la información puede consultarse en la página de la Facultad de Humanidades de Albacete, y también se puede consultar el programa en PDF.