Primer centenario de la muerte de Rubén Darío (1867-1916)

El día 17 de enero se reunieron directores y representantes de las veintidós corporaciones que integran la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) para rendir homenaje al poeta Rubén Darío, coincidiendo con el primer centenario de su muerte.

Entre el 17 al 21 de enero se celebró en León (Nicaragua) la Semana Dariana del XIV Simposio Internacional Rubén Darío, dedicada a conmemorar el 149º aniversario del nacimiento y el primer centenario de la muerte del escritor, con un programa lleno de actividades y conferencias relacionadas con la vida y obra del escritor.

Rubén Darío, considerado el máximo representante del Modernismo hispanoamericano, nació en Metapa (Nicaragua) en 1867. Desde temprana edad, antes de los 13 años, comienza a escribir versos y a los 15 se traslada a El Salvador, donde conoce al escritor Francisco Gavidia. A través de él entra en contacto con los autores franceses contemporáneos, que serán una gran influencia literaria cuando se encuentra en Chile y publica en 1888 una de sus obras más conocidas, “Azul”. La primera edición de este libro se dividía en dos partes: la primera llamada “Cuentos en prosa” y la segunda, en verso, “El año lírico”. En ambas se encuentran influencias de escritores franceses como Catulle Mendès, Leconte de Lisle o Paul Verlaine, que le transmitieron el gusto por los ambientes clásicos de Grecia, los exóticos de Asia o los fantásticos con la aparición de personajes como los gnomos.

Ruben_Dario_portada azulEn ese momento, la influencia de la literatura hispanoamericana también es evidente, y así, en sus creaciones literarias se demuestra la huella de escritores como el poeta mejicano Salvador Díaz Mirón, el escritor cubano José Martí o el escritor y cirujano Gutiérrez Nájera.

Tras su paso por otros países hispanoamericanos, desembarca en Buenos Aires en 1893. Ya es un escritor reconocido y allí conoce a escritores que se identifican con el movimiento de renovación literaria que se estaba produciendo en ese momento y del que resultaría el Modernismo Hispanoamericano.

Durante esa época escribió muchas composiciones clasificables dentro de este nuevo movimiento literario: “Era un aire suave…”, “El poeta pregunta por Stella”, “Sinfonía en gris mayor” o el “Responso por Verlaine”, y otras que integraron su gran libro “Prosas profanas”, publicado en 1896. En él ya se encuentran las características propias del Modernismo: preciosismo, exotismo, fantasía refinada, exquisitez, personajes como cisnes, princesas, pavos reales,…

Su profesión de corresponsal para La Nación, hizo que en 1898 se trasladara a Europa, concretamente a París, para realizar una crónica de la situación de España después de la guerra con Estados Unidos. Fruto de esta experiencia, publica en 1901 el libro “España contemporánea”. En 1905 publica otro de sus libros más reconocidos “Cantos de vida y esperanza”, en el que se aprecian importantes cambios, como la desaparición de las princesas y los duendes que son reemplazadas por elementos más reflexivos sobre la situación política y social de América latina.

Posteriormente, sigue publicando obras y viajando por América y Europa hasta que su mal estado de salud, originado por su alcoholismo y crisis psicológicas, le provoca la muerte el 6 de febrero de 1916.

Parte de su obra literaria puede encontrarse en distintas bibliotecas digitales como en la Biblioteca Digital Complutense que contiene, además de documentos escritos, documentos sonoros.