Comunidades de Aprendizaje

La definición de “Comunidades de Aprendizaje” se encuentra en el artículo “Las Comunidades de Aprendizaje: una apuesta por la igualdad educativa” de Ramón Flecha y Lídia Puigvert: “Proyecto de transformación de centros educativos dirigido a la superación del fracaso escolar y la eliminación de conflictos. Este proyecto se distingue por una apuesta por el aprendizaje dialógico mediante grupos interactivos, donde el diálogo igualitario se convierte en un esfuerzo común para lograr la igualdad educativa de todos los alumnos y alumnas”.

El antecedente principal de las citadas Comunidades se remonta a 1978 con la creación de una escuela de personas adultas llamada La Verneda-Sant Martí (Barcelona). Los habitantes del barrio donde se encontraba este centro, demandaban un centro cultural que incluyera una escuela de adultos.  Aunque, actualmente, muchos centros educativos se basan en los principios pedagógicos de Paulo Freire centrados en la formación de personas libres, democráticas, participativas y solidarias, en 1978 representaba toda una innovación metodológica tanto en el proceso de enseñanza-aprendizaje como en la organización del propio centro, ya que favorecía y promovía la colaboración de los vecinos del barrio con la escuela para conseguir una igualdad educativa.  Posteriormente, en la década de los ’90, el Centro de Investigación en Teorías y Prácticas para la Superación de las Desigualdades (CREA) de la Universidad de Barcelona promovió la implementación de Comunidades de Aprendizaje en preescolar, primaria y secundaria de acuerdo a los buenos resultados de la citada escuela de adultos y de otras experiencias internacionales similares como Accelerate Schools en 1986 o Succes for All en 1987.

El fundamento teórico de las Comunidades de Aprendizaje se apoya en las conclusiones del Proyecto INCLUD-ED, dirigido por Ramón Flecha, catedrático de la Universidad de Barcelona y fundador de las Comunidades de Aprendizaje. Integrado en el IV Programa Marco de la  Comisión Europea, el proyecto identifica y analiza estrategias educativas que ayuden a superar las desigualdades y mejoren los resultados de aprendizaje.

Este análisis llevó a la identificación de una serie de Actuaciones Educativas de Éxito como son:

  • Grupos interactivos:

El profesor forma grupos de 4 ó 5 alumnos de forma heterogénea en cuanto a intereses y nivel de aprendizaje. A cada uno de estos grupos se incorpora una persona adulta, bien del propio centro, bien de su entorno, que participa voluntariamente para colaborar en el proceso educativo, realizando las actividades planteadas por el profesor a través del diálogo igualitario y fomentando la participación y solidaridad entre todos los miembros del grupo.

  • Tertulias dialógicas:

A través del diálogo sobre obras literarias, musicales o artísticas se construye el conocimiento. Las tertulias dialógicas  más conocidas son las literarias, en la que sus componentes leen una obra clásica universal, no solo para aprender cuestiones acerca de la humanidad sino que implica la democratización de acceso a la cultura.

  • Biblioteca tutorizada:

La biblioteca es el espacio idóneo para llevar a cabo diferentes actividades relacionadas con el diálogo y la solidaridad. Los voluntarios que entran en la escuela pueden realizar desde un seguimiento de las tareas escolares hasta una búsqueda de información para trabajos o una orientación para el manejo del ordenador.

  • Formación de familias:

El proyecto INCLUD-ED concluyó, entre otros aspectos, que el resultado académico de niños y adolescentes no depende tanto del nivel educativo que tengan sus padres sino de que los padres también estén en un proceso de formación mientras sus hijos estén en el sistema educativo. Esto supone que los niños y jóvenes valoren la educación y aumenten sus expectativas de futuro.

En la web se pueden visitar distintas experiencias relacionadas con las Comunidades de Aprendizaje.