Structural Indicators for monitoring education and training systems in Europe 2016 (IV)

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Como ya sabéis, en las últimas semanas hemos ido desgranando en nuestro post el estudio de Eurydice Indicadores estructurales para el seguimiento de los sistemas educativos y de formación europeos 2016, publicado por la Comisión Europea el pasado 7 de noviembre, y que complementa la información ofrecida en el Education and Training Monitor 2016 (Monitor de la Educación y la Formación vinculado al Marco estratégico: Educación y Formación 2020).

La Unidad Eurydice España-REDIE os propone hoy analizar el aumento del número de titulados superiores: “En el año 2020, al menos un 40% de la población de entre 30 y 34 años debe haber terminado alguna forma de educación superior”.

La Dirección General de Educación y Cultura de la Comisión Europea ha identificado los siguientes indicadores estructurales relativos a la Educación Superior que ha acordado posteriormente con las Unidades Nacionales de Eurydice y el Grupo Permanente de Puntos de Referencia e Indicadores, creado por la Comisión Europea para evaluar y medir el progreso en el área de Educación y Formación hacia el gran objetivo estratégico de Lisboa 2000:

esquema indicador1- Aumento de la participación de los grupos infra-representados

Para conseguir un aumento de la participación, las políticas europeas referidas a este punto ponen el foco en la dimensión social de la educación superior.

Una sociedad en la que es cada vez más importante adquirir competencias proporcionadas por los sistemas de educación superior, incluida la universidad, es un imperativo incrementar la participación en todos los tipos de estudios superiores de la mayor cantidad de ciudadanos posible, independientemente de sus antecedentes sociales, económicos u otras características.

Este indicador relaciona objetivos cuantitativos con el interés por aumentar la participación de los grupos que actualmente están poco representados. Estos grupos pueden incluir a personas con discapacidad, migrantes, minorías étnicas, grupos de bajo estatus socio-económico…

Aunque muchos países tienen otras medidas políticas y financieras para ampliar sus agendas de participación en la educación superior, tan sólo un tercio establece objetivos para matricular a grupos con escasa participación.

En los países donde existen estos objetivos cuantitativos se suelen limitar al acceso o participación en la educación superior (Grecia, Malta, Rumanía, Finlandia, Serbia y UK (Inglaterra e Irlanda del Norte). Sólo en Francia, Irlanda, Gales y Escocia se combinan con otros objetivos sobre la finalización de los estudios o el acceso al empleo.

2- Seguimiento de las características del alumnado

Es un proceso sencillo que puede realizarse en distintas etapas:

  1. matriculación en el sistema educativo superior
  2. mantenimiento o continuidad en los estudios
  3. graduación o finalización de los estudios
  4. incorporación al trabajo o continuación de los estudios.

Un seguimiento sistemático de las características del alumnado debe incluir mecanismos para el intercambio institucional de datos que permita la comparabilidad. Todos estos datos sustentarán la toma de decisiones política.

Este indicador se centra en el seguimiento del estatus socio-económico de los alumnos (estudios, ocupación, ingresos…). De la misma manera, el nivel de estudios de los padres completa los datos sobre el status del alumnado.

figura 4.2

Es muy común el seguimiento de las características generales del alumnado (discapacidad, condición étnica, titulaciones previas…), pero el seguimiento del estatus socio-económico está menos sistematizado y se lleva a cabo en un poco menos de la mitad de los sistemas educativos europeos. No siempre estos datos son explotados en todas sus dimensiones, e incluso en Grecia, Chipre, Letonia, Luxemburgo, Rumanía, Eslovenia, Bosnia Herzegovina e Islandia carecen de un control sistemático.

3- Reconocimiento de aprendizajes informales y no formales

El reconocimiento de los aprendizajes previos es una de las recomendaciones que las instituciones europeas incluyen desde 2012. Debe tenerse en cuenta que el aprendizaje previo se refiere a cualquier tipo de aprendizaje, ya sea formal, no formal o informal. Generalmente no siempre se tienen en cuenta por parte de las instituciones de educación superior. Europa entiende que deberían ser reconocidos por los sistemas de cada país no más tarde de 2018.

El aprendizaje informal es aquel no organizado que proporciona al individuo habilidades derivadas de la experiencia (ej. cuidado de niños, competencias TIC, voluntariado, actividades culturales o estancias en otros países).

El aprendizaje no formal es el adquirido mediante actividades planificadas y con algún tipo de seguimiento, ya sea en programas de educación de adultos, educación básica para alumnos que han abandonado el sistema educativo de forma temprana, formación en centros de trabajo, TIC o formación on-line.

La educación informal y no formal está reconocida para el acceso a todas las instituciones educativas en Bélgica (comunidad francesa y flamenca), Dinamarca, Luxemburgo, Portugal, Finlandia, Suecia, Montenegro y Noruega. España, reconoce la formación previa sólo en algunas instituciones de educación superior. En la mayoría de los países europeos no se reconoce.

4- Seguimiento de las tasas de  finalización en la garantía de  la calidad

Las tasas de finalización indica el porcentaje de alumnos que habiendo iniciado estudios superiores los han finalizado. El control de estas tasas se utiliza como garantía de calidad de los programas educativos o de las instituciones de formación en la mitad de los países europeos, entre ellos España.

5- Financiación basada en resultados con una dimensión social

Los mecanismos de financiación basados en resultados con una dimensión social posibilitan la asignación de partidas económicas a instituciones de educación superior atendiendo al nivel socioeconómico, pertenencia a una etnia, discapacidad, edad, género, estatus de migrante, etc. de su personal, docente o alumnado. Este indicador solo se considera en 13 países.

Las dimensiones sociales más consideradas son las del alumnado: discapacidad y estatus socioeconómico. Otras son el género (España), el retorno a los estudios, situación geográfica y edad.

Muy pocos países informan de dimensiones sociales relativas al personal docente. España contempla mecanismos de financiación atendiendo al género del profesorado.

figura 4.5

A vuestra disposición,

Eurydice España-REDIE