¿Qué piensan hacer los alumnos después de finalizar la Educación Secundaria superior?

Los sistemas educativos juegan un papel fundamental en la canalización de las competencias y el talento hacia el mercado laboral y en la ayuda a los jóvenes para pasar de la adolescencia a la edad adulta. El reto de los sistemas escolares es orientar de forma eficaz dicha transición. Este proceso comienza pronto, al crearse los alumnos expectativas sobre sí mismos y su futuro. Los sistemas escolares deben gestionar estas expectativas para garantizar que las competencias e intereses de los alumnos encuentren una correspondencia adecuada en la economía y la sociedad.

El porcentaje más elevado de alumnos que esperan finalizar la universidad se encuentra en Corea (80%) y el más bajo en Letonia (25%).

Muchos estudiantes de alto rendimiento no piensan ir a la universidad, lo que significa talento potencialmente perdido para la economía y la sociedad, mientras que un buen número de alumnos con un rendimiento bajo creen que lo conseguirán, incluso si sus resultados actuales indican que no es probable que tengan éxito.

Alrededor de uno de cada cuatro alumnos espera finalizar la educación formal en el nivel de secundaria superior y, por tanto, necesita las competencias que le permitan pasar sin problemas al mundo laboral y a la edad adulta.


Los sistemas escolares deben proporcionar a los alumnos las competencias necesarias para dar respuesta a sus altas expectativas y, al mismo tiempo, promover unas expectativas elevadas que respondan a las demandas de una economía basada en el conocimiento. Igualmente deben ofrecer las suficientes oportunidades de aprendizaje, en las competencias pertinentes, a aquellos alumnos que no piensan ir a la universidad.

Para más información: 
PISA in Focus nº 23:  http://www.mecd.gob.es/inee/PISA-in-focus.html#PIF_23
Consulte: OCDE (2012), Grade Expectations: How Marks and Education Policies Shape Students’ Ambitions, PISA.
http://www.oecd.org/pisa/pisaproducts/grade_expectations_final.pdf