¿Por qué las chicas no cursan más carreras científicas?

Al visualizar e interpretar los resultados obtenidos de los informes PISA, se da con la respuesta a una gran cantidad de cuestiones relacionadas con la educación, lo que permite obtener un conocimiento más amplio de esta realidad, o al menos obtener una conciencia más realista. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones, los datos obtenidos de un estudio, sea PISA o de otro ámbito, no generan respuestas únicamente, sino que dan pie a la formulación de nuevas preguntas.

En el boletín PISA in Focus n.º 93, de la OCDE, concretamente, se hace referencia a los datos que muestran diferencias de género en el interés y elección de materias de ciencias a la luz de los resultados de PISA 2015. Según estos, los chicos tienen una predisposición superior en el estudio de las ciencias en comparación con las chicas cuando se analizan aspectos como la fortaleza relativa, la confianza en el aprendizaje de la materia o el interés mostrado en ella.

Así, en 22 de los países y economías participantes en PISA, los jóvenes de 15 años obtienen mejores resultados en ciencias, mientras que en 19 son mejores las chicas. Sin embargo, en 65 de los 67 países y economías, los resultados de los chicos en ciencias están por encima de la media de las tres competencias. En 39 países y economías los chicos dicen sentirse más seguros a la hora de estudiar ciencias; en 51 declaran tener más interés que las chicas en temas científicos de carácter general. Sin embargo, las jóvenes de 15 años obtienen mejores resultados en lectura que los chicos.

¿Por qué se da esta diferencia de género en el estudio de las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas? A partir de los datos de PISA, Gijsbert Stoet y David Geary han examinado la naturaleza de la brecha de género en relación con las disciplinas STEM.

Cuando se toma como referencia el Índice de igualdad de Género, que evalúa hasta qué punto chicas y mujeres están por detrás de los hombres en 14 indicadores (entre otros: salario, estudios terciarios, esperanza de vida, escaños parlamentarios, etc.), se puede ver cómo en países con un mayor índice de igualdad, los chicos tienen un rendimiento relativo mayor en materias STEM. Además, en las mismas condiciones de igualdad de género son menos las mujeres que se gradúan en carreras universitarias de este tipo.

También gracias a los datos de PISA 2015 se comprueba que los chicos tienen una mayor confianza, interés y disfrute por las ciencias que las chicas, y estas diferencias son incluso mayores en los países con un índice de Igualdad de Género mayor, como Noruega o Suecia. Esta es una referencia que se considera bastante viable para explicar el déficit en la tasa de graduación de las mujeres en las materias STEM.

Figura 1. Brecha en el nivel de competencia relativo en ciencias a favor de los chicos.

Los datos de PISA 2015 también apuntan que cabe esperar que un número mayor de mujeres se gradúe en titulaciones STEM según sus resultados de las pruebas, en comparación con el número de mujeres que lo hace. Un número muy superior de chicas alcanza el nivel 4 de competencia en las tres disciplinas de PISA (49% en promedio en los 67 países y economías participantes) mientras que solo un 28% de mujeres se graduaron en una titulación STEM entre 2012 y 2015.

Figura 2. Porcentaje de chicas de 15 años que podría completar una titulación STEM y porcentaje que la completa.

Entonces, ¿dónde reside la clave de esta diferencia?, ¿cuál es el motivo de esta disimilitud entre chicos y chicas en cuanto a su preferencia por las STEM, incluso cuanto mayor es el Índice de igualdad de género?

Los autores del análisis apuntan que la decisión de optar por una carrera de uno u otro ámbito se ve influida por la autopercepción de las habilidades académicas, además de la confianza y el interés en las ciencias. De ahí que, a pesar de que las chicas sean buenas en materias de ciencias, si sienten que lo son más en materias que no son de esta familia, no se decidirán por una carrera científica, mientras que esto no parece ocurrir en el caso de los chicos. La clave puede radicar, posiblemente, en el menor desempeño de los chicos en lectura con respecto a las chicas. Este puede llegar a ser el verdadero campo de trabajo para la promoción las materias relacionadas con las ciencias en igualdad de condiciones para ambos géneros.

Para más información, consulte el boletín 93 PISA in Focus. https://www.educacionyfp.gob.es/inee/dam/jcr:cfe06fcb-03b6-4b4b-af16-02b0d9c85ae9/pisa-infocus-93.pdf