¿Hasta qué punto es tolerante la juventud en las sociedades europeas?

Durante la última década hemos podido observar claros ejemplos, como diferentes ataques terroristas, de cómo la polarización, el populismo y el sentimiento antiinmigrante han desafiado la cohesión social en las democracias europeas consolidadas. En este sentido, los niveles de respeto, aceptación y aprecio por la diversidad, así como la disposición a ampliar los derechos políticos y civiles de los inmigrantes, parecen estar en retroceso.

El Estudio Internacional sobre Educación Cívica y Ciudadana (ICCS, por sus siglas en inglés) 2009 y 2016 de la Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo (IEA), y su predecesor, el Estudio sobre Educación Cívica (CIVED 1999), constituyen excelentes fuentes de información comparativa sobre las creencias de la juventud acerca de la igualdad de derechos y oportunidades para los diferentes grupos sociales.

El estudio ICCS permite comparar los niveles medios de tolerancia en Europa, así como su variabilidad, analizando la relación entre el conocimiento cívico y la tolerancia hacia los inmigrantes teniendo en cuenta las características individuales del entorno, como son el género, los antecedentes de inmigración, y el nivel socioeconómico.

Los resultados de ICCS 2016 muestran que, en general, la juventud europea suele ser tolerante, pero sus actitudes ante la igualdad de derechos de los inmigrantes varían mucho dentro de cada sistema educativo europeo y entre ellos. Asimismo, el conocimiento cívico presenta una mayor asociación con la tolerancia en comparación con otras características individuales del contexto. Este resultado refuerza la pertinencia de políticas educativas destinadas a promover el aprendizaje cívico y ciudadano en los centros educativos de Europa.

En los 14 países europeos participantes, aquellos con altos niveles de conocimientos cívicos (nivel A de rendimiento y por encima) suelen tener actitudes más tolerantes ante los inmigrantes en relación con la media global del país. En cambio, el alumnado que se encuentra en el nivel C de rendimiento o por debajo lo son menos, por término medio. (Figura 1)

Figura 1. Niveles medios de tolerancia hacia los inmigrantes según los niveles de rendimiento en conocimiento cívico

Gráfica tolerancia y rendimiento cívico

Fuente: IEA Compass Brief N. 9 – Mayo 2020

Concretamente, en la mayoría de los países, la juventud que generalmente es menos tolerante es aquella con menores niveles de conocimiento cívico, estudiantes varones, alumnado nativo y con menor nivel socioeconómico. No obstante, al estudiar la relevancia de estos factores, también existe variabilidad dentro de cada sistema educativo y entre ellos surgen patrones distintivos que se pueden consultar en el Boletín de Educación referido al final del artículo IEA Compass Brief N. 9 – Mayo 2020. Estos resultados se pueden analizar para identificar grupos concretos a la hora de diseñar currículos y materiales, adaptados a las necesidades específicas del alumnado, dirigidos a fomentar la tolerancia.

La tolerancia es un valor europeo fundamental y los sistemas educativos de todos los países europeos están realizando notables esfuerzos para fomentar dicho aspecto en los centros. Al diseñar currículos y experiencias de aprendizaje orientados a potenciar la tolerancia, los responsables de las políticas educativas y los profesionales del sector, deben considerar y reforzar el papel primordial que desempeña el hecho de que el conocimiento cívico y los procesos cognitivos avanzados sean promovidos en toda la población estudiantil. Estos conocimientos y aptitudes deben servir para que la juventud comprenda la importancia de la igualdad de derechos y las responsabilidades de los distintos grupos en una democracia, así como para detectar potenciales amenazas a la democracia.

El estudio ICCS, así como los resultados de la investigación aplicada a estos datos, constituyen un interesante recurso y punto de partida para el debate que busque y promueva establecer políticas educativas y prácticas de enseñanza satisfactorias y pertinentes para el contexto de cada sistema educativo. También, nos ayuda a evaluar si las políticas adoptadas (por ejemplo, la Estrategia de educación y formación de la UE para 2020 y 2030) logran su objetivo de aumentar la tolerancia en la juventud, lo que es esencial no solo para fundamentar futuros enfoques sino también para predecir cómo evolucionará la democracia.

Estos y otros resultados obtenidos en el estudio ICCS 2016 se explican con más detalle en el Boletín de Educación Compass Nº 9, publicado por la IEA en mayo de 2020, que puede consultarse aquí: https://www.educacionyfp.gob.es/inee/publicaciones/publicaciones-periodicas/policy-brief-series.html