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Diigo: seis razones para su uso y un tutorial

Ya he hablado en varias ocasiones en este blog de la importancia de que los docentes asumamos el rol de curador de contenidos (como por ejemplo en este post, o en este otro). Es imprescindible desarrollar estrategias para seleccionar las fuentes más fiables y de más valor de la red y, de paso, debemos saber transmitir al alumnado esas habilidades para que aprendan a discriminar la información adecuada de la que no lo es. Si además somos capaces de desarrollar en los alumnos y alumnas un espíritu crítico que evite que traguen con cualquier información que encuentren en la red, estaremos educando a internautas responsables para el futuro.
Para organizar la información de la red, una vez hemos seleccionado fuentes de interés, debemos hacer uso de lo que se conoce como “panel de recuperación”, que está formado por herramientas que nos facilitan la organización de los diferentes sitios mediante la clasificación. Podemos encontrar varios servicios para optimizar este panel. Unas herramientas básicas del panel de recuperación son las llamadas de marcadores sociales, aquellas que sirven para guardar tus sitios favoritos para su posterior consulta. Son herramientas que pueden servir para crear una biblioteca personal de fuentes on line (e incluso algunos servicios ofrecen la posibilidad de integrar en tus listados de fuentes documentos off line) que te permita la consulta de artículos de manera ágil.
A mi me gusta recomendar Diigo como marcador social por las siguientes seis razones:

  1. Te permite organizar los diferentes sitios seleccionados en una biblioteca on line a la que puedes recurrir cuando lo necesites.
  2. Puedes añadir referencias off line (como documentos en PDF que tengas en alguna carpeta local de tu ordenador) y subirlo a tu biblioteca.
  3. El uso de una extensión que se instala en tu navegador, facilita la recopilación de fuentes.
  4. Diigo no se limita a recopilar fuentes. También te permite subrayar lo más interesante de los artículos que guardes y añadir notas.
  5. Se puede usar como una red social en la que puedes seguir a las personas que te puedan influir, y puedes ser seguido por otros. Puedes consultar, así, la biblioteca de otros usuarios de Diigo que te puedan interesar.
  6. Existe una opción exclusiva para el profesorado (lo que Diigo llama la versión K12) que ofrece funcionalidades específicas para el profesorado, como crear grupos para tus alumnos (incluso para alumnado que no disponga de correo electrónico, lo cual es muy práctico para trabajar con menores).
He realizado un tutorial en el que explico cómo usar esta herramienta y ofrezco consejos de uso. Espero que os resulte interesante.

Cómo digerir la red de redes


El otro día impartí en Torrevieja una charla sobre la identidad digital de los docentes, en el transcurso de las Jornadas “Integrar las redes sociales en educación: riesgos y posibilidades”. Una de las docentes que asistió a la charla me comentaba que no se sentía cómoda teniendo presencia en la red, pues cada vez se movía peor por ella. Conversando con aquella profesora, le hice ver que hoy en día es imprescindible disponer de unas adecuadas competencias digitales(no en vano ésta es una de las consideradas como clave). Sin ellas, se corre el riesgo de quedar excluido de cualquier episodio en el que participemos. Y, sin duda, tenemos que educar en esas competencias a nuestros alumnos para evitar que vayan a ser ellos los excluidos.

Uno de los principales problemas a los que nos enfrentamos los internautas es el de saber cómo digerir la gran cantidad de contenidos que circulan en la red. A la hora de buscar una información determinada, si no dispones de las competencias digitales adecuadas corres el riesgo de saturarte ante tal cantidad de datos. O lo que es más grave: es posible que al final te quedes con los contenidos menos fiables y de peor calidad. Por eso uno de los roles que debemos desempeñar los docentes es el de curador de contenidos. El content curator (en una traducción libre se suele utilizar en español el término “curador de contenidos”) es una persona que es capaz de asesorar sobre qué información es relevante (y cuál no lo es) sobre un ámbito determinado. El curador de contenidos se dedica a hacer una selección personalizada y de calidad sobre el medio en el que desempeña su trabajo facilitando así la el acceso a contenidos.

El docente debe desempeñar este papel, y sería ideal que, de paso, consigamos enseñar a nuestro alumnado a discriminar cuál es la información que interesa de aquella que no es adecuada. Aquél alumno que consiga realizar una gestión responsable y crítica de los contenidos que circulan en la red va a tener más garantías de éxito. Si se mueve de forma adecuada en las redes, descartando contenidos de poco valor y centrándose en los realmente relevantes, será más fácil que demuestre su madurez y que termine destacando.

Muchas veces pedimos a nuestros alumnos que se documenten sobre un tema determinado y, metafóricamente, les pasa como muy gráficamente dice Mitch Kapor, que se sienten como tratando de beber un traguito de un surtidor de una boca de incendios del que sale agua a borbotones. Y esto es lo que le pasaba a la profesora a la que hago referencia al principio del post. Y ¿qué ocurre ante tal saturación de información? Pues que es muy probable que al final te termines quedando con la primera información que encuentras, aunque sea poco fiable. Si no damos al alumnado las pautas adecuadas, si no les enseñamos los sitios en los que pueden confiar y si no les enseñamos a usar las herramientas adecuadas, muy probablemente terminen arrollados por el gran caudal de información y sufran las consecuencias de la infoxicación.

Si queremos evitar la sobrecarga informativa y que en el futuro nuestros alumnos y alumnas no sean más que unos ignorantes que tragan con cualquier cosa, debemos dotarles de herramientas y lugares de interés de donde nutrirse de información. Muchas son las aplicaciones y herramientas que hoy en día nos ayudan a discriminar esa información. Las propias redes sociales –como twitter, por ejemplo- ya nos ayudan a acotar, pues permiten poner el foco en lo que dicen nuestros followers y nos podemos olvidar de los demás. Como docentes nos tenemos que hacer con las herramientas que más se ajusten a nuestras necesidades y ponerlas a trabajar para, así, convertir la red, tan inmensa e inabarcable, en un espacio acotado, fácil de asumir, en donde sea sencillo moverse.

Pero entre todas ellas, hay dos tipos de herramientas que son imprescindibles para comenzar a curar contenidos: me refiero a los lectores de rss y a las herramientas de gestión de marcadores sociales. Entre los lectores de rss destaca Feedly. Es un programa que se ocupa de organizar y ofrecer acceso a todas las noticias y actualizaciones de las páginas, blogs u otros sitios que decidas seguir. Con Feedly pasas de navegar en internet a moverte en exclusividad por tu propia red personal que obviamente es más abarcable.

Entre los servicios de gestión de marcadores sociales, yo me quedo con Diigo. Esta aplicación nos va a permitir guardar nuestros “favoritos” de manera ordenada y nos facilita la productividad.

Con estas dos herramientas ya podemos comenzar a digerir la información de la red, desechando esos contenidos inservibles que no hacen más que desviar la atención.



Crédito de la foto de cabecera: Imagen con licencia CC0

INFOGRAFÍA

No todo lo que encontramos en la red nos sirve.
Mis alumnos/as saben que no todo les gusta. A veces, se hace mucho ruido… y otras, se queda guardado, resuena…
Esta infografía es pequeña, sencilla…
Busca, selecciona, organiza y COMPARTE.

INFOXICACIÓN Y CURACIÓN DE CONTENIDOS

Con la cantidad de información y contenidos que nos encontramos en la red, es necesario hacer una labor de organización, agrupación y valoración de esos contenidos para poder extraer los que nos son más interesantes en temas concretos y poder volver a ellos cuando nos sea necesario.
Mi curación de contenidos 2.0 empezó copiando la url del sitio en documentos Word, aunque he de reconocer que aún sigue siendo ese el procedimiento cuando la prisa apremia demasiado (y a veces, hasta la imprimo…. jejejej)
(E incluso anotar en papel y boli…. El “curador de contenidos” importantes de toda la vida…)

 Así que las herramientas facilitadas en esta 3ª tarea, sin duda me serán imprescindibles.
Para el alumnado de 2º ciclo de primaria (con el que yo trabajo) http://algosuenaenlafuencisla.blogspot.com me gusta pearltrees por su claridad organizativa a modo de mapas mentales. Es muy interesante su posibilidad de tener los contenidos, actividades, juegos, canciones y vídeos de cada tema o unidad didáctica bien organizados en la nube.

Un ejemplo:
Pienso ahora,  que el mismo libro de texto, ya es una “curación de contenidos”. Organizados en temas para encajar en los currículums.
Dicho lo anterior, la “curación de contenidos” empobrecería por tanto nuestra labor de abrir a los alumnos una ventana a la información y por tanto me parece que debería ser una labor conjunta (profesor-alumnos): leer, seleccionar, sintetizar… para así a partir de la información poder construir el aprendizaje.

Entiendo que en el caso de alumnos pequeños (los míos) esta “curación” y selección de contenidos es necesaria (no pueden ver todo y leer todo) y el profesor debe hacer una “curación” previa y enseñarles a organizar esa información.