¿Las profesoras de ciencias y matemáticas son mejores de lo que se creen?

El número especial de la serie Compass: Briefs in Education de la Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo (IEA) ha sido  elaborado en colaboración con la UNESCO para analizar, a través de datos del Estudio Internacional de Tendencias en Matemáticas y Ciencias (TIMSS), cómo afecta la autoeficacia de las profesoras de ciencias y matemáticas a su trabajo y a su satisfacción laboral global.

Está ampliamente demostrado que las chicas presentan niveles más bajos de autoeficacia que los chicos en determinadas materias, especialmente en aquellas conocidas por el acrónimo del inglés como STEM: ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (science, technology, engineering y mathematics). Asimismo, existe una fuerte relación entre estos datos y la brecha de género presente en los campos de estudio STEM que se aprecia desde la educación secundaria.

De igual manera, se sabe que las profesoras influyen positivamente en las percepciones, el interés y la autoeficacia de las chicas en dichas materias, al disipar los mitos sobre las capacidades innatas de los chicos en las mismas y porque actúan como modelos para ellas. Sin embargo, la baja autoeficacia de las profesoras del ámbito STEM puede también afectar a la confianza de sus alumnas en sus propias capacidades.

A continuación, vamos a presentar un resumen del artículo según los datos de la edición de TIMSS 2015 sobre los resultados de rendimiento del alumnado y los cuestionarios de contexto del profesorado para los sistemas educativos evaluados en el estudio, tanto de 4.º como de 8.º grado (4.º de Educación Primaria y 2.º de ESO, respectivamente en nuestro país).

Rendimiento del alumnado y autoeficacia

Para empezar, se examina el rendimiento del alumnado y su autoeficacia en ciencias y matemáticas para, después, ver cómo se relaciona dicho rendimiento con la autoeficacia del profesorado.

Los datos muestran una fuerte relación entre la autoeficacia de los estudiantes y su rendimiento. Así, dentro de las actitudes que presentaba el alumnado hacia las matemáticas, se encontró en 4.º grado que los estudiantes que afirmaban estar muy seguros en matemáticas obtuvieron una puntuación media mucho más alta (546 puntos) que los que estaban seguros (502) o que los que mostraban una menor confianza en sus posibilidades a la hora de afrontar tareas relacionadas con la asignatura (460) (Figura 1). En 8.º grado, las puntuaciones medias fueron de 538, 490 y 452, respectivamente.

Figura 1. Autoeficacia del alumnado de 4.º grado en matemáticas

Fuente: Figura adaptada del gráfico “Actitudes de los estudiantes hacia las matemáticas” del Informe Internacional TIMSS 2015

Además, en ciencias de 8.º grado el análisis de los datos demostró una correlación positiva entre la autoeficacia del profesorado y la propia autoeficacia y rendimiento de los estudiantes. Así, la autoeficacia de los docentes junto con otros modelos de conducta para los estudiantes, como los progenitores o los medios de comunicación, podrían influir en la autoeficacia del alumnado y esta, a su vez, en su rendimiento.

Rendimiento del alumnado según el género de los docentes

Los datos sobre el rendimiento del alumnado indican que aquellos que fueron enseñados por profesoras obtenían un rendimiento igual o, en la mayoría de los casos, mejor que el de sus compañeros que eran enseñados por profesores, tanto en 4.º grado como en 8.º y en matemáticas como en ciencias (Figura 2). Este resultado fue consistente en términos del número de sistemas educativos evaluados y en la diferencia media de las puntuaciones obtenidas, siendo además confirmado por los datos obtenidos en el último ciclo del estudio TIMSS 2019.

Figura 2. Diferencias de rendimiento de los estudiantes según el género de sus docentes. TIMSS 2015

Fuente: IEA Compass: Briefs in Education, 13

Diferencias de género en la autoeficacia del profesorado

En los cuestionarios del profesorado de TIMSS 2015 se incluyó una pregunta sobre cómo se sentían de preparados para enseñar distintas áreas de matemáticas y ciencias que formaban parte de la evaluación internacional. Para este aspecto, se calculó una puntuación para la autoeficacia y los datos obtenidos mostraron un panorama preocupante, especialmente en las asignaturas de ciencias (Figura 3). Las profesoras de ciencias informaron de niveles de autoeficacia inferiores a los de sus compañeros varones en 16 de los 17 sistemas educativos (94 %) que presentaron diferencias estadísticamente significativas en los niveles de autoeficacia por género en 4.º grado, y en 13 de los 15 (87 %) en 8.º. Las mayores diferencias se encontraron en Baréin, Canadá y Finlandia en 4.º grado y en Canadá, Malta y Corea del Sur en 8.º.

Figura 3. Autoeficacia del profesorado según el género. TIMSS 2015

Fuente: IEA Compass: Briefs in Education, 13

Autoeficacia docente y satisfacción laboral

Utilizando los datos sobre la satisfacción laboral del profesorado participante en TIMSS 2015, se analizó la correlación entre la autoeficacia de los docentes y su nivel de satisfacción laboral. En 4.º grado se encontraron correlaciones estadísticamente significativas en matemáticas para el 19 % de los sistemas educativos evaluados y en ciencias para el 40 % de los mismos, lo que implica que la autoeficacia del profesorado está relacionada con su satisfacción laboral. Además, cuando estos datos se desglosaron por género, se encontró que está correlación era más fuerte aún entre las profesoras.

Conclusiones

En primer lugar, a la vista de los resultados es posible que las profesoras de ciencias y matemáticas estén subestimando sus capacidades para transmitir los conocimientos y eso puede afectar a los descensos en la autoeficacia de sus alumnas en dichas asignaturas y en su intención de elegir cursar estudios STEM. Por tanto, es necesario ayudar a las profesoras a detectar y valorar sus puntos fuertes potenciando su autoconfianza y rendimiento a través, por ejemplo, de intervenciones relacionadas con la formación en liderazgo.

En segundo lugar, este análisis revela que la autoeficacia parece desempeñar un papel más importante en el nivel de satisfacción laboral de las profesoras que en el de los profesores y esto puede influir negativamente en su decisión de permanecer en la profesión. Por ello, es necesario fomentar programas de desarrollo profesional que también aborden cuestiones relacionadas con la satisfacción laboral y el bienestar general del profesorado, como son las condiciones de trabajo y el clima escolar.

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