¿Están educando los países para protegerse contra el desempleo?

Hoy en día, más gente que nunca alcanza un nivel educativo equivalente a la educación secundaria superior (CINE 3). La evidencia disponible es muy concluyente: este nivel educativo puede ser considerado como un nivel mínimo para garantizar trabajo y salario. Como la última edición del Informe de Indicadores Educativos de la OCDE detalla, la diferencia en el riesgo de desempleo, en los países miembros de la OCDE, entre los individuos con y sin estudios de educación secundaria superior, es significativa. En 2010, entre los países de la OCDE, el 19,1% de personas entre 25 y 34 años sin un título superior estaban desempleados, en comparación con el 9,8% de los jóvenes de la misma edad que tenían un título superior. Y sin una cualificación de enseñanza secundaria superior, el riesgo de pobreza se multiplica: un 27% de las personas sin educación secundaria superior ganan menos de la mitad del ingreso medio- porcentaje que supera en unos 10 puntos porcentuales al de las personas que sí han finalizado dicho nivel educativo.

Los efectos negativos de la carencia de una cualificación superior se incrementan durante la fase crucial de transición entre educación y trabajo. Entre los NI-NI (personas que no están ni empleados, ni en educación y formación) en el año 2010, hubo 8 puntos porcentuales más de personas entre 20 y 24 años de edad sin educación secundaria superior que gente de entre 20 y 24 años de edad con ese nivel de educación. En 2010, en Estonia, Francia, Irlanda, la República Eslovaca y España, al menos el 25% de las personas de 20-24 años de edad que no habían alcanzado la educación secundaria superior, no estaban ni en la escuela ni tenían un empleo. Los países tienen muy buenas razones para garantizar que el mayor número posible de gente joven obtenga el  graduado en educación secundaria superior. 

En las últimas décadas casi todos los países de la OCDE han experimentado un enorme aumento en el nivel educativo de una generación a la siguiente. La diferencia media entre las generaciones de 25 a 34 y de 55 a 64 años de edad, de los países de la OCDE, fue de 20 puntos porcentuales, pero en Chile, Grecia, Irlanda, Italia, Corea, Portugal y España, la diferencia fue de 30 o más puntos. La mayoría de los países OCDE- especialmente los europeos- han aumentado sus tasas de graduación de secundaria superior durante los últimos diez años. Esta tendencia coincidió con una disminución del número de jóvenes entre 20 y 24 años de edad que no estaban ni en la educación ni en el empleo. 

Pero el inicio de la crisis económica de 2008 fue un punto de inflexión: el tamaño de la población NI-NI comenzó a aumentar de nuevo. La brecha salarial entre las personas con un título de secundaria superior y personas con una cualificación inferior aumentó. La evidencia sugiere que la crisis ha acelerado la polarización del trabajo basado en los niveles de habilidades. Las personas sin una cualificación de enseñanza secundaria superior son sumamente vulnerables al desempleo, mientras que los que tienen una educación secundaria superior están trabajando por menos dinero. En la economía inestable de hoy, un título de secundaria superior ya no es sinónimo de suficiente seguro contra el desempleo y los bajos ingresos. Por Dirk Van Damme. Jefe de la División de Innovación y Evaluación del Progreso (IMEP) y Director del Centro para la Investigación e Innovación Educativa (CERI) 
Entrada original en el blog de educación de la OCDE:
Para más información:
Education at a Glance 2012: OECD Indicators: www.oecd.org/edu/eag2012