¿Está sobrevalorada la democracia?

¿ESTÁ SOBREVALORADA LA DEMOCRACIA?

Como ciudadanos de un país donde el sistema político establecido es la democracia liberal damos muchas veces por sentado las bondades que ofrece y su superioridad frente a otro tipo de sistemas políticos. Nada más lejos de la realidad.

En la publicación número 7 de Compass Briefs in Education de la IEA (International Association for the Evaluation of Educational Achievement, Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo) se exponen unos interesantes resultados respecto a la percepción de la democracia entre los estudiantes de varios países hispanoamericanos cuyas conclusiones no deberían dejar indiferente a nadie que aprecie la democracia liberal como marco de nuestras relaciones políticas.

Tras la publicación del informe ICCS 2016 (International Civic and Citizenship Education Study, Estudio Internacional sobre Educación Cívica y Ciudadana) se han venido publicando pequeñas píldoras que muestran con más detalle los diferentes enfoques y alcances que tiene una investigación de estas características. En el caso que vamos a comentar aquí se centra en la percepción de la democracia de los estudiantes de entre 13 y 14 años, participantes en el ámbito geográfico sudamericano[1].

La dictadura está de moda. O al menos eso es lo que señalan los datos. Según los resultados un 69% de los estudiantes veían a la dictadura como un sistema aceptable siempre y cuando garantizara el orden y la seguridad. Por otro lado, las causas económicas, es decir, que un gobierno dictatorial fuera capaz de traer prosperidad al país sería causa suficiente para que un 65% de los estudiantes toleraran un régimen dictatorial. Estos datos son en verdad preocupantes, por ello los investigadores de la IEA se plantearon si ¿podrían los centros educativos, familias e instituciones jugar un papel clave en mitigar los niveles de apoyo a la dictadura detectado entre los estudiantes? y esto es lo que han descubierto:

Centros educativos:  De media, los estudiantes que justifican una dictadura que garantice la seguridad y el orden o la prosperidad económica tienden a tener bajas puntuaciones en conocimientos cívicos. Este descubrimiento sugiere que los centros educativos podrían contribuir de manera importante a evitar que los estudiantes apoyaran regímenes dictatoriales a través de acciones encaminadas al incremento de una concienciación cívica por su parte.

Familias: Al separar a los estudiantes entre los que justificaban una dictadura bajo ciertas condiciones y los que no, los investigadores descubrieron que aquellos que no hablaban frecuentemente con sus padres sobre asuntos políticos tendían a justificar más un sistema dictatorial que aquellos que si mantenían una comunicación fluida con ellos. De esta manera, los resultados sugieren que las familias que ostentan valores democráticos tienen un papel importante en la transmisión de esos valores a sus hijos. Así que si usted es padre o madre de jóvenes estudiantes, como sugería ese enfermero interpretado por Javier Cámara en la oscarizada película de Almodóvar: “Hable con ellos”

Instituciones públicas: Por último, el estudio señala un fenómeno bastante curioso en estos países hispanoamericanos. Los datos demuestran que aquellos estudiantes con un mayor grado de confianza en los organismos públicos son los que más tienden a justificar la dictadura. Los investigadores sugirieren que esta paradoja es posible debido a que en estos estados, aquellas personas mejor informadas en el funcionamiento de las instituciones públicas de su país, tienen una menor confianza en ellas ya que desgraciadamente el fenómeno de la corrupción y la mala praxis política es bastante frecuente en ellos. Por eso, aquellas personas mejor informadas y con mayores tasas de concienciación cívica son más críticos que aquellos que no.

Ser ciudadano de un estado democrático implica un compromiso con la sociedad a través de la asunción de unos preceptos que nos habilitan para ejercer una ciudadanía democrática activa. De la misma manera, todos esperamos que el sistema responda de una manera recíproca respetando y valorando la confianza que hemos depositado en él. Si el sistema democrático se ve afectado por males como la corrupción esto incide negativamente en la visión que tienen los ciudadanos de él y podría llevarnos a que alternativas políticas como la dictadura fuesen vistas como más deseables. Por todo esto, es responsabilidad de los centros educativos, familias e instituciones fomentar, transmitir y dar ejemplo con sus actos si queremos garantizar una sociedad democrática.

Si os ha parecido interesante el artículo y quieres profundizar más aquí dejamos el enlace con el estudio completo donde se dan pormenorizadamente todos los datos numéricos agrupados y organizados en gráficas.

https://www.educacionyfp.gob.es/inee/dam/jcr:13ffec2d-adc2-470e-befe-3659dc222723/compass-brief-7%C2%BFest%C3%A1%20sobrevalorada%20la%20democracia.pdf

[1] El estudio abarcó el ámbito de los siguientes países: Chile, Perú, Colombia, República Dominicana y México