INFORME PISA 2018

PISA (Programme for International Student Assessment, Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes) es un estudio de evaluación internacional, promovido por la OCDE y los países participantes, que intenta responder a una necesidad común a todos los sistemas educativos actuales: delimitar, describir y explicar lo que los jóvenes de 15 años, que ejercerán en poco tiempo después sus derechos como ciudadanos, conocen y saben hacer al final de su etapa educativa obligatoria, aplicando sus conocimientos a una variedad de entornos y contextos. A través de esta evaluación se trata de conocer no solo lo que los estudiantes han aprendido, sino cómo lo pueden extrapolar dentro y fuera de su entorno escolar, respondiendo a las exigencias de unas sociedades que valoran tanto el conocimiento conceptual como el aplicado.

El estudio analiza principalmente tres competencias: lectora, matemática y científica. Los marcos conceptuales (OECD, 2019a) delimitan lo que se intenta medir a través de las pruebas PISA, y definen cada competencia de la siguiente manera:

  • La competencia lectora es la capacidad de los estudiantes de comprender, emplear, valorar, reflexionar e interesarse por los textos escritos para alcanzar unos objetivos, desarrollar el conocimiento y potencial propios y participar en la sociedad.
  • La competencia matemática es la capacidad de los estudiantes de formular, aplicar e interpretar las matemáticas en contextos diferentes. Incluye razonar matemáticamente y emplear conceptos, procedimientos, hechos y herramientas matemáticas para describir, explicar y predecir fenómenos de diverso tipo.
  • La competencia científica es la capacidad de los estudiantes de interesarse sobre cuestiones e ideas científicas como ciudadano reflexivo. Una persona científicamente competente sabe intervenir con un discurso razonado sobre ciencia y tecnología para explicar fenómenos científicos, valorar y diseñar investigaciones científicas, e interpretar datos y pruebas científicas.

En este post, se presentan los principales resultados de las competencias matemática y científica, dado que desde la OCDE se ha decidido aplazar la publicación de los resultados de competencia lectora para España (ver comunicado OCDE). Las puntuaciones medias estimadas para los países de la OCDE y la UE, así como de las comunidades y ciudades autónomas españolas, se pueden ver en el siguiente boletín. Aquí se presenta la distribución de la población estudiantil por niveles de competencia.

Competencia matemática

La competencia en matemáticas, tal como se define en PISA, ayuda a los individuos a reconocer el papel que desempeñan las matemáticas en el mundo y a formular juicios y tomar decisiones fundamentadas que son imprescindibles para llegar a ser ciudadanos constructivos, comprometidos y reflexivos (OCDE, 2019).

La escala de rendimiento se divide en niveles que indican la clase de tareas que los estudiantes son capaces de realizar con éxito cuando alcanzan un determinado nivel. El capítulo 2 del informe nacional describe las habilidades, conocimientos y comprensión que se requieren en cada uno de los niveles de la escala de matemáticas.

El nivel 2 de rendimiento en la competencia matemática es considerado como el nivel mínimo que deberían adquirir todos los jóvenes al finalizar su Educación Secundaria Obligatoria (indicadores globales para los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas). En este sentido, los estudiantes que no alcanzan el nivel 2 son considerados estudiantes de bajo rendimiento que no han alcanzado el nivel mínimo deseado.

Tres de cada cuatro estudiantes de 15 años en España (75,3%) alcanzan al menos el nivel 2 de matemáticas, porcentaje similar a la media OCDE (76,0%) e inferior al Total UE (77,9%). En las comunidades autónomas de Cantabria (82,3%), Castilla y León (82,2%), Navarra (82,1%), País Vasco (81,9%), Galicia (81,5%), Aragón (80,3%) y La Rioja (79,9%) aproximadamente 8 de cada 10 estudiantes alcanzan por lo menos el nivel 2 de competencia en matemáticas. Mientras que en Andalucía (70,4%) y Canarias (67,6%) dicha proporción es la más baja entre las comunidades autónomas, pero significativamente más alta que en las ciudades autónomas de Ceuta (43,6%) y Melilla (53,2%).

 

Competencia científica

En lo que se refiere a la evaluación de ciencias en PISA, esta se centra en medir la capacidad de los estudiantes para participar, como ciudadanos reflexivos, en cuestiones relacionadas con la ciencia y con las ideas de la misma, puesto que participar de forma razonada en debates sobre ciencia y tecnología requiere un sólido conocimiento de hechos y teorías que expliquen científicamente los fenómenos. También requiere el conocimiento de procedimientos metodológicos habituales utilizados en la ciencia y de las razones e ideas que los científicos utilizan para justificar sus afirmaciones, con el fin de evaluar (o diseñar) la investigación y la interpretación científica de los resultados de los experimentos.

Como en el caso de la competencia matemática, la escala de rendimiento se divide en niveles que describen las tareas y habilidades que los estudiantes son capaces de hacer. El nivel 2 de la escala de ciencias no establece un umbral de alfabetización científica, ya que PISA considera esta como un conjunto de habilidades que se pueden adquirir en mayor o menor medida y no como un atributo que un estudiante tiene o no tiene. Tampoco representa un nivel “suficiente” de alfabetización científica. Sin embargo, el nivel 2 establece un punto de referencia por debajo del cual los estudiantes suelen necesitar apoyo para abordar cuestiones relacionadas con la ciencia, incluso en contextos familiares. Por esta última razón los estudiantes que no alcanzan el nivel 2 de ciencias son considerados “de bajo rendimiento”.

El 78,7% de los estudiantes de España alcanza al menos el nivel 2 de ciencias, en proporción similar a la media OCDE (78,0%) y al Total UE (78,7%). En las comunidades autónomas españolas, el porcentaje de estudiantes que llega al menos al nivel 2 de ciencias varía en un rango de aproximadamente 12 puntos porcentuales, desde el 86,3% en Galicia al 74,0% en Andalucía. Poco más de 6 de cada 10 estudiantes de Melilla (61,4%) y aproximadamente la mitad de los Ceuta (50,5%) demuestran capacidades para alcanzar el nivel 2 de la escala de ciencias.

El nivel 5 de la escala de ciencias marca una diferencia cualitativa en el sentido de que en él se sitúan los alumnos que están suficientemente capacitados y conocen lo suficiente de las ciencias como para poder aplicar creativa y autónomamente sus conocimientos y habilidades a una amplia variedad de situaciones, incluyendo aquellas que les resultan desconocidas.

En España, solo el 4,2% de los estudiantes alcanza o supera este nivel de competencia, porcentaje significativamente inferior a la media de los países de la OCDE (6,8%) y del Total UE (6,9%). Más del 5% de estudiantes de Asturias (5,4%), Castilla y León (5,9%) y Galicia (7,7%) están en el nivel 5 o 6 de la competencia. Ceuta (0,6%) y Melilla (1,4%) apenas cuentan con estudiantes en estos niveles.

 

Fuentes:

Informe nacional PISA 2018

Espacio PISA 2018 – INEE

Informe internacional PISA 2018