Empoderamiento de las personas adultas a través de la mejora y la actualización continua en sus habilidades profesionales

El 46% de la población activa europea necesita actualizar sus competencias profesionales para dar respuesta a las necesidades del mercado laboral actual­­­­­­­­

El pasado febrero, poco antes de la irrupción de la pandemia por Covid-19, el CEDEFOP, (Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional), publicó el primer volumen del informe Empowering adults through upskilling and reskilling pathways. El informe trata de dar respuesta a los retos profesionales a los que debe enfrentarse la población adulta europea en el ámbito del desarrollo de las competencias y de la formación permanente para adaptarse con éxito a las necesidades del mercado laboral actual.

La publicación pone de manifiesto que, de media, en el grupo de países miembros de la Unión Europea más Noruega e Islandia (EU-28+), el 46% de población adulta activa se halla en situación de vulnerabilidad profesional por su bajo o inadecuado desarrollo competencial. Este déficit está asociado entre otros factores a un nivel educativo bajo, escasez de competencias digitales y cognitivas o incluso a niveles educativos medios o altos, con el consiguiente riesgo de pérdida u obsolescencia de competencias.

Para afrontar este reto, el informe destaca la necesidad de desarrollar políticas de formación basadas en dos conceptos fundamentales: upskilling y reskilling. El primero, hace referencia a acciones formativas de corta duración realizadas después de la cualificación académica y profesional encaminadas a suplementar, mejorar o actualizar el conocimiento y/o las competencias adquiridas durante la formación previa. Por su parte, reskilling se vincula con la actualización de competencias orientadas a la mejora profesional en el puesto de trabajo o a una formación dirigida a profesionales cuyas habilidades presentan riesgo de obsolescencia.

El informe describe un panorama muy heterogéneo entre los países analizados con porcentajes que se encuentran en torno al 60 o 70 por ciento (Malta, Portugal, Italia o España) y otros como Finlandia, República Checa, República Eslovaca o Noruega, alrededor del 30%, (véase figura 1). Por otra parte, la población adulta con bajos niveles de competencias es igualmente heterogénea y presenta diferentes necesidades y características propias.

Porcentaje estimado de población adulta susceptible de actualización de competencias (upskilling) por país, EU-28+

Fuente: Cedefop, 2020. Empowering adults through upskilling and reskilling pathways. Volume 1

Igualmente, a partir de los datos obtenidos, se estima que la inversión en políticas para el desarrollo de competencias de la población activa durante una década (2015-2025), podría reportar una ganancia anual para las economías en el entorno EU-28+ de unos 200 mil millones de euros. No menos importante que la economía son los beneficios sociales en términos de mejora profesional, bienestar, participación e integración social de la población en situación de mayor vulnerabilidad.

La fotografía obtenida en el informe es anterior a la irrupción de la pandemia por Covid-19, pero es evidente que el impacto de la crisis sanitaria sobre la economía, el trabajo y la sociedad va a exacerbar las dificultades que ya pone de manifiesto la publicación. Tal vez esta circunstancia pueda ser puesta en perspectiva con la futura publicación del volumen 2 de esta investigación.

En la confección de este análisis sobre la población adulta (edad entre 25 y 64 años), se han tenido en cuenta los siguientes indicadores de competencias:

  1. nivel educativo alcanzado según clasificación ISCED 2011 a partir de datos de la encuesta de población activa en el ámbito europeo (Labour Force Survey, LFS 2016);
  2. competencias digitales e informáticas según el CSIS 2015 (Community stastics on information society);
  3. habilidades cognitivas en lectura y matemáticas según datos del Programa para le evaluación internacional de competencias de la población adulta (PIAAC, OECD 2012;2015);
  4. población adulta con nivel educativo alcanzado medio o alto (ISCED 5-8, LFS 2016) que, sin embargo, desempeña ocupaciones en niveles elementales según clasificación ISCO 88-09 como indicador de obsolescencia/pérdida de competencias.

A tenor de la gran heterogeneidad observada y de la limitación y fiabilidad de algunos datos, el informe subraya la necesidad de llevar a acabo un análisis más pormenorizado partiendo de la situación de la población adulta en el mercado laboral (activa, inactiva o en desempleo), así como una subdivisión en tres grupos de edad, (de 25 a 34, de 35 a 54 y de 55 a 64 años, respectivamente). Por último, si hay datos disponibles en cada país, se ha tenido en cuenta tanto el género como el país de procedencia de la población objetivo.

Los hallazgos del estudio son preliminares y no recogen las consecuencias económicas y sociales derivadas de la crisis sanitaria por Covid-19. No obstante, estos datos inciden en la necesidad de profundizar en el desarrollo de sistemas educativos que primen la formación profesional y el aprendizaje permanente de la población adulta adaptándose a los retos actuales y próximos de un mercado laboral altamente dinámico. Se cierra la agenda del marco estratégico para la cooperación europea en el ámbito de la educación y la formación (ET 2020) con un objetivo no cumplido relativo a la población adulta: en el promedio europeo, el 10,7% de la población adulta participa en el aprendizaje permanente, un 10,5% en España. Estos datos se encuentran muy por debajo del objetivo inicial que se situaba en el 15%, (véase figura 2).

Porcentaje de población de 25 a 64 años que participa en una acción de educación o formación permanente en los países de la Unión Europea. 2018

Fuente: MEFP/INEE, 2019 Sistema estatal de indicadores de la educación

Por otra parte, la Agenda 2030 de Objetivos de desarrollo sostenible, establece en su objetivo 4.4 en torno a la educación, la necesidad de aumentar considerablemente el número de jóvenes y adultos que tienen las competencias necesarias, en particular técnicas y profesionales, para acceder al empleo, el trabajo decente y el emprendimiento. Esperemos que este objetivo pueda llevarse a cabo en los próximos 10 años.

Más información en: Cedefop, 2020. Empowering adults through upskilling and reskilling pathways. Volume 1

Y no te pierdas el entrada de blog sobre el programa PIAAC de personas adultas, que precisamente se relaciona con algunas de las competencias de las que se habla en este informe: http://blog.intef.es/inee/2018/12/10/piaac-2023-cual-es-la-estructura-organizativa-nacional-responsable-del-programa/