¿Estaba preparado el sistema educativo español para afrontar una pandemia?

Cuando el 23 de febrero se decretó el primer caso de Coronavirus en Europa nadie podía imaginar las consecuencias que se iban a derivar para nuestra sociedad. Según se extendían los contagios, presenciábamos cómo sus síntomas ponían en una difícil situación tanto a contagiados como a los sistemas sanitarios de multitud de países. Ante la virulencia de la pandemia, una de las primeras medidas de calado que se tomaron en nuestro país fue el cierre de centros educativos. Esta medida sin precedentes, poco a poco se extendió por todo el territorio nacional hasta que el 17 de marzo se decretó el confinamiento general para toda la población. Ante la incertidumbre que generaba esa situación nuestro sistema educativo tuvo que adaptarse rápidamente a un escenario dominado principalmente por la educación a distancia en el que el uso y manejo de las TIC se volvió imprescindible tanto para docentes y estudiantes, como para sus familias.

Aún hoy, la pandemia no ha sido totalmente controlada y sigue planteando retos ante un futuro incierto donde se abren nuevos escenarios para la educación formal. Con motivo de ello se están llevando a cabo estudios que analicen cuáles han sido los efectos de esta situación excepcional y qué medidas efectivas podrían aplicarse para futuros escenarios. Mientras se consiguen datos más concretos, podemos analizar en qué medida estaba preparado nuestro sistema educativo antes de que se produjera el cierre de los centros escolares.

Un buen comienzo para evaluar hasta qué punto los docentes y estudiantes estaban preparados para el cierre de los centros es examinar con qué frecuencia se usaban las TIC en la enseñanza antes de que llegara la crisis sanitaria. Para el caso de España encontramos que, según el estudio TALIS 2018, el 51 % de los docentes alentaban a sus estudiantes a usar herramientas TIC para sus proyectos o trabajos en clase. Por otro lado, detectamos que sólo el 38 % afirmó que el uso de las TIC estuvo presente durante su etapa formativa. Y si nos preguntamos cuál era la capacidad de los docentes para apoyar a los estudiantes durante el aprendizaje a través del uso de las TIC, menos del 70 % afirmaron que se sentían preparados “bastante” o “mucho”, como podemos ver en el gráfico inferior.

Figura 1. Capacidad de los docentes para apoyar a los estudiantes durante el aprendizaje a través del uso de las TIC

Fuente: Teaching in Focus Número 32 https://doi.org/10.1787/2fe27ad7-en

Si nos preguntamos ahora sobre la capacidad y la preparación de los docentes para adaptar su forma de enseñanza, encontramos que de media en los países participantes en TALIS 2018, el 74 % de los docentes encuestados se mostraron “de acuerdo” o “muy de acuerdo” con un posible cambio de metodología. En España, sin embargo, el porcentaje fue del 69 %. Sobre el uso habitual de las TIC en la formación, observamos un dato preocupante ya que solo el 24 % de los docentes españoles estaba familiarizado con la formación online, habiendo realizado algún curso en los 12 meses anteriores a la pandemia mientras que la media de la OCDE fue del 40 %.

Finalmente debemos hacer mención a los datos sobre la relación entre los docentes y las familias de los estudiantes. El confinamiento ha hecho que los progenitores y otros familiares hayan estado más involucrados en la formación de sus hijos por lo que la comunicación entre estos y el profesorado se entiende de gran importancia. Sin embargo, los datos de TALIS 2018 muestran que las interacciones con los progenitores y tutores legales no eran muy intensas antes de la crisis. En la OCDE, el profesorado de secundaria obligatoria dedicó, de media, 1,4 horas por semana a la comunicación y cooperación con los progenitores o tutores legales, de un total de casi 39 horas de trabajo siendo el mismo promedio de horas para España.

Podemos concluir que, ante un futuro incierto en el que es posible un nuevo confinamiento y por lo tanto, el cierre de los centros educativos, las administraciones deben trabajar por una mejora en la formación sobre el uso de las TIC para los docentes a la par que estos necesitarían mejorar los medios para hacer más fluida la comunicación con los progenitores y familias de sus estudiantes. En ambos casos se están haciendo esfuerzos por definir y participar en programas de formación que permitan conseguir profesorado más preparado para afrontar situaciones similares a la que se ha vivido durante este curso escolar.

Para un análisis más pormenorizado de este asunto os invitamos a consultar el número 32 de Teaching in Focus que podréis encontrar en nuestra web o a través del siguiente enlace:

https://www.educacionyfp.gob.es/dam/jcr:ece752f4-8395-4797-b916-c40c55d5a499/tif-32-es.pdf