¿Cómo afecta el nivel educativo en la incorporación al mercado de trabajo según el origen de cada persona?

Las personas adultas que nacen en un país concreto tienen una experiencia diferente a las nacidas en un país extranjero a la hora de encontrar el primer empleo, negociar el salario o simplemente en la transición de la educación al empleo.

De media en los países OCDE, alrededor de una quinta parte de las personas adultas con edades entre los 25 y los 64 años (17 %) han nacido en el extranjero. En España, este porcentaje aumenta hasta el 19 % y, por lo tanto, supone un importante capital humano de la población. En 2020, de media en los países OCDE, el 22 % de las personas nacidas en el extranjero no alcanzaban el nivel educativo de segunda etapa de educación secundaria, comparado con el 19 % de las personas nacidas en el país. En España, sin embargo, el 37 % de personas tanto nativas como extranjeras no alcanzaba ese nivel educativo (OCDE 20211, MEFP 20212).

El impacto de la pandemia de COVID-19 en el empleo ha sido diferente según los países, el estatus migratorio y el nivel educativo

Las repercusiones para las personas adultas nacidas en un país concreto o en el extranjero de los efectos producidos durante el primer año de la pandemia de COVID-19 en el mercado laboral varían considerablemente entre unos países y otros. En la mayoría se han observado desigualdades en el empleo entre estos dos grupos e incluso, en algunos casos, se ha producido una caída del empleo comparado con 2017.

Las personas nacidas en el extranjero tienen, de media en los países OCDE, más dificultades en el mercado de trabajo. Por ejemplo, la posibilidad de estar empleado crece si el nivel educativo es más alto, aunque para quienes han nacido en el país el incremento es mayor. La Figura 1 muestra el cambio de la tasa de empleo para personas adultas (nativas y extranjeras) de 25 a 64 años entre 2017 y 2020.

Figura 1: Cambio en la tasa de empleo de personas adultas de 25 a 64 años de edad nativas y nacidas fuera del país entre los años 2017 y 2020, por nivel educativo. Diferencia en puntos porcentuales (año 2020 menos año 2017)

Nota: los datos entre paréntesis representan el porcentaje en 2020 de personas adultas nacidas fuera del país con edades entre los 25 y los 64 años, independientemente de su nivel educativo. Países sin datos en ambos años han sido excluidos de la tabla. Los países están ordenados de manera creciente en función de la diferencia en puntos porcentuales de personas adultas con un nivel educativo de educación terciaria.

Fuente: Education at a Glance 2018 (OCDE 20184) y Education at a Glance 2021 (OCDE 20211 MEFP 20212).

De la media en los países OCDE, la reducción de la tasa de empleo ha sido menor de 1 punto porcentual para los nacidos en el país en el nivel de educación terciaria y segunda etapa de educación secundaria. No ha existido variación para las personas no nacidas en el país. Sin embargo, para el nivel educativo de inferior a segunda etapa de secundaria la tasa de empleo ha aumentado ligeramente, incluso en mayor medida para las personas extranjeras.

El comportamiento del mercado laboral en España ha sido diferente. La pandemia ha afectado principalmente al empleo de las personas nacidas fuera del país. La tasa de empleo ha descendido más de tres puntos para el nivel de educación terciaria, más de cuatro puntos para el nivel de segunda etapa de educación secundaria y, en menor medida, con descenso de más de dos puntos, para los niveles educativos inferiores. Para las personas nativas, las tasas de empleo no se han visto muy afectadas, salvo para el nivel educativo inferior, donde la variación es positiva en más de un punto porcentual (OCDE 20211, MEFP 20212).

No existe un patrón claro de cambio en las tasas de empleo en los países de la OCDE. En general, a diferencia de la crisis financiera del 2008, un mayor nivel educativo no parece haber tenido un claro efecto protector frente a las adversidades de la pandemia en el mercado laboral. Este aspecto se debe muy probablemente a la rápida acción de los países para mitigar el impacto económico de la pandemia, los esfuerzos de los países por proteger a la población del masivo desempleo y la alta participación de las personas trabajadoras con baja cualificación para mantener los servicios esenciales durante los prolongados periodos de confinamiento.

Se amplían las desigualdades en los ingresos entre las personas nacidas en el país o en el extranjero después de la pandemia de COVID-19

Aunque estos datos son anteriores a la pandemia de COVID-19, muestran que en algunos países las desigualdades en los ingresos se estaban ampliando desde antes. De media en los países OCDE, las personas adultas extranjeras empleadas ganan un 11 % menos que sus iguales nacidos en el país. Esta desventaja supera el 25 % en Bélgica, España, Luxemburgo o Reino Unido (OCDE 20211, MEFP 20212).

Figura 2: Ingresos de las personas trabajadoras a tiempo completo nacidas fuera del país como porcentaje de los ingresos de las nacidas en el país, por nivel educativo alcanzado (2016 y 2019)

Nota: solo se muestran países con datos desde 2017. (1) El año de referencia difiere de 2019. (2) Ingresos netos o datos de renta.

Fuente: Education at a Glance 2018 (OCDE 20184) y Education at a Glance 2021 (OCDE 20211, MEFP 20212).

En España esta desventaja en los salarios ha aumentado entre 2015 y 2018 para las personas trabajadoras con nivel de educación terciaria y ha disminuido entre las personas trabajadoras de niveles educativos inferiores a terciaria. La desventaja era en 2018 del 36 % para el nivel de educación terciaria, 32 % para el nivel de segunda etapa de educación secundaria y del 26 % para trabajadores con niveles educativos por debajo de este último nivel de educación (OCDE 20211, MEFP 20212).

Los datos anteriores a la pandemia de COVID-19, muestran que, en general, las desigualdades se han ido ampliando. Aunque la pandemia de COVID-19 haya provocado una ruptura con los datos anteriores, las diferencias entre los ingresos de las personas adultas nacidas en el país y extranjeras son elevadas. La experiencia con anteriores crisis económicas sugiere que, a menos que se pongan en marcha medidas apropiadas, los efectos económicos de la actual crisis pueden tener un efecto negativo a largo plazo en la integración de las personas inmigrantes (OCDE 20203).

La información anterior ha sido extraída del último número de la serie Education Indicator in Focus que la OCDE publica periódicamente basándose en los indicadores del Panorama de la Educación. Toda la información puede consultarse en el siguiente enlace:

Consulta también más información en el siguiente post del blog del INEE:

REFERENCIAS:

  1. OECD 2021, Education at a Glance 2021: OECD Indicators, OECD Publishing, Paris.
  2. MEFP 2021, Panorama de la Educación. Indicadores de la OCDE 2021. Informe español.
  3. OECD 2020, Managing international migration under COVID-19, OECD.
  4. OECD 2018, Education at a Glance 2018: OECD Indicators, OECD Publishing, Paris.