¿Cómo afecta la brecha socioeconómica en el aprendizaje de una lengua extranjera?

Según los datos del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés, Programme for International Student Assessment), en su edición de 2018, los sistemas educativos con menor brecha socioeconómica y con menos diferencias en el tiempo de aprendizaje de una lengua extranjera presentan mayor equidad en el rendimiento en lectura, matemáticas y ciencias, incluso tras tener en cuenta el PIB per cápita del país. El Pisa in Focus n.º 116 (PIF 116) nos da algunas pistas sobre estos resultados y de qué modo se puede lograr una mayor equidad para mejorarlos.

El mundo está cada vez más interconectado y el hecho de tener la capacidad de hablar diferentes lenguas contribuye a un mayor acceso a la información, a la cultura y también a mejores empleos, así como un mayor respecto por personas de otras culturas y entornos.

Tal y como se señalaba en el artículo Los docentes de lengua extranjera: embajadores del multilingüismo e intercambio internacional, basado en el boletín Teaching in Focus n.º 33, además de la ventaja económica y laboral que trae consigo, el conocer otros idiomas proporciona asombrosas ventajas intelectuales. Según nos cuentan algunos neurocientíficos destacados, ser plurilingüe proporciona una mejor flexibilidad cognitiva, agilidad mental durante más tiempo, una capacidad de razonamiento más elaborada e incluso puede llegar a retrasar la aparición de enfermedades como el Alzheimer.

Por todo ello en el estudio PISA 2018 se preguntó por primera vez al alumnado de 15 años sobre el estudio de una lengua extranjera y las horas dedicadas al mismo. En el análisis de los datos recabados sobre esas cuestiones, uno de los resultados obtenidos es que hay diferencias significativas entre las horas dedicadas a una lengua extranjera entre el alumnado de entornos desfavorecidos con respecto a los de entornos favorecidos. Estos últimos dedican más tiempo al aprendizaje de lenguas extranjeras y esto redunda en un mejor rendimiento en las materias principales o instrumentales como son lengua y literatura, matemáticas y ciencias.

Son pocos los países de la OCDE en los que no se imparte al menos una lengua extranjera, sin embargo, se detecta que hay bastantes variaciones en cuanto a las horas de instrucción según los países y tipología de centros escolares (Figura 1).

Figura 1. La desigualdad socioeconómica en el aprendizaje de una lengua extranjera y la equidad en el rendimiento de la competencia lectora

Fuente: Pisa in Focus n.º 116

Algunos datos interesantes sobre las desigualdades derivadas del tiempo de dedicación al aprendizaje de lenguas extranjeras

Según los análisis realizados en el estudio PISA 2018, de media, en los países de la OCDE el alumnado de centros privados y los situados en zonas urbanas dedican más tiempo a las clases de idiomas que los centros públicos, los situados en zonas rurales.

Además, se detecta que la desigualdad en el tiempo de aprendizaje de una lengua extranjera está relacionada a la desigualdad en el rendimiento estudiantil. Los sistemas educativos con una mayor equidad en el aprendizaje de una lengua extranjera son también sistemas con una mayor equidad en el rendimiento de la competencia lectora.

Algunas de las razones que se apuntan en el PIF 116 en relación a estos resultados son:

  • Una posible explicación puede ser motivada por las desigualdades socioeconómicas que en ocasiones dan lugar a menos recursos para el alumnado y los centros e influyen en el rendimiento en lectura y en el acceso a la enseñanza de lenguas extranjeras en los centros afectados.

La escasez de profesorado y de personal en los centros de entornos más desfavorecidos reducen no solamente la disponibilidad de profesores de lengua extranjera, sino también la calidad de enseñanza en materias instrumentales como son lengua y literatura, matemáticas y ciencias.

  • Otra posible causa puede residir en el hecho de que los sistemas con una mayor brecha socioeconómica, en los que el rendimiento en materias principales es bajo, priorizan el aprendizaje del alumnado desfavorecido en las materias instrumentales frente al aprendizaje de una lengua extranjera.

En base al conocimiento que aportan estos resultados la Administración educativa puede analizar las diferentes situaciones a las que se enfrentan los centros educativos y desarrollar mecanismos que favorezcan una mayor equidad en el reporto de recursos adaptados a las necesidades de cada centro, su profesorado y su alumnado.

Más información en:

PIF 116: La brecha socioeconómica en el aprendizaje de una lengua extranjera

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