Apoyar al alumnado con necesidades especiales desde la perspectiva del profesorado

Autora: Josefina Pascual Montenegro

Resulta cada vez mayor el esfuerzo que realizan los sistemas educativos de todo el mundo por lograr el desarrollo de aulas más inclusivas para todo el alumnado. Independientemente de cuál sea su origen y sus capacidades, se busca que todos tengan las mismas oportunidades para el acceso a una educación de calidad. Con esa finalidad se promueve la inclusión de los estudiantes con necesidades educativas especiales en todos los centros educativos.

Sin embargo, las aulas inclusivas implican un mayor esfuerzo por parte de los docentes. Modificar y adaptar las clases para atender adecuadamente al alumnado con necesidades especiales no es tarea fácil, requiere una gran dedicación. Esto hace que una gran proporción de profesorado solicite más formación en este ámbito educativo. El boletín 40 de Teaching in Focus, basado en los datos del estudio TALIS 2018, nos aporta información relevante relacionada con la urgente necesidad de apoyar a los docentes para lograr una educación inclusiva de calidad.

Apoyar al alumnado con necesidades especiales como una política prioritaria

En TALIS 2018 el alumnado con necesidades especiales se define como “aquel para quien se ha identificado formalmente una necesidad especial de aprendizaje porque se encuentra en desventaja intelectual, física o emocional”. Los datos obtenidos en este estudio muestran que, en promedio, el 27 % de los docentes de educación primaria trabajan en centros educativos con al menos un 10 % de alumnos con necesidades especiales. Por otra parte, al menos un tercio de sus directores, en promedio, considera que la escasez de profesorado capacitado para enseñar a estudiantes con necesidades especiales influye “bastante” o “mucho” en las posibilidades de los centros educativos de cara a ofrecer una enseñanza con la calidad deseada.

Alrededor del 57 % de los docentes, en promedio, en los centros de educación primaria consideran que es prioritario disponer de recursos adicionales para enseñar al alumnado con necesidades especiales. Cabe señalar que la proporción de docentes de educación primaria es mayor a la de los de educación secundaria con relación a la importancia que le dan a la inversión necesaria para apoyar a los estudiantes con necesidades especiales (Figura 1).

Figura 1. Apoyar a los estudiantes con necesidades especiales como una prioridad de inversión

Porcentaje de docentes que indicaron que apoyar al alumnado con necesidades especiales es una prioridad de inversión de gran importancia

Gráfica 1: Apoyar a los estudiantes con necesidades especiales como una prioridad de inversión

Para los participantes de educación primaria de TALIS, “apoyar a estudiantes con necesidades especiales” se ubica como la cuarta prioridad (calificada de alta importancia por el 57 % del profesorado), colocándose por detrás de “reducir el tamaño de las clases mediante la contratación de más personal” (66 %), “mejorar los sueldos de los docentes” (59 %) y “reducir la carga administrativa de los docentes mediante la contratación de más personal de apoyo” (58 %). Sin embargo, los profesores de educación secundaria sitúan la opción “apoyar a los estudiantes con necesidades especiales” como la sexta prioridad entre las otras opciones señaladas.

El profesorado de los centros de educación primaria es especialmente importante para el alumnado con necesidades especiales

Apoyar la enseñanza de estudiantes con necesidades especiales es un tema de gran importancia en educación primaria ya que, en dicha etapa, los docentes tienen más oportunidades para identificar al alumnado que presenta dichas necesidades, debido a que generalmente pasan más tiempo en contacto con el mismo grupo de estudiantes. Además, suelen impartir docencia de más materias. Estos factores les permiten tener un conocimiento más preciso sobre las capacidades de aprendizaje de sus estudiantes. Considerando estas evidencias, se recomienda que los sistemas educativos inviertan en una buena detección y diagnóstico del alumnado con necesidades especiales, capacitando a los docentes para un rápido reconocimiento de las necesidades que presentan sus estudiantes, de modo que puedan dirigirlos a especialistas para un diagnóstico adecuado.

Formación del profesorado para apoyar al alumnado con necesidades especiales

La formación del profesorado es fundamental tanto para identificar al alumnado con necesidades especiales como para apoyar adecuadamente su aprendizaje en las aulas. TALIS 2018 muestra que, aunque el 52 % de los docentes de educación primaria, en promedio, participó en actividades de desarrollo profesional sobre la enseñanza de estudiantes con necesidades especiales en los 12 meses previos a completar la encuesta, un alto porcentaje de docentes aún reporta una alta necesidad de la misma (28 %) (Figura 2). Así se puede observar que la necesidad de formación de la mayoría de los docentes para enseñar a estudiantes con necesidades especiales se mantiene, independientemente de si ya han participado en sesiones de formación o no.

Figura 2. Participación de los docentes y necesidad de desarrollo profesional en la enseñanza al alumnado con necesidades especiales en educación primaria

Porcentaje de docentes de educación primaria que indican lo siguiente sobre la enseñanza a estudiantes con necesidades especiales

Figura 2: Participación de los docentes y necesidad de desarrollo profesional en la enseñanza al alumnado con necesidades educativas especiales en educación primaria

Esta necesidad de formación puede deberse a demandas concretas provenientes del centro educativo y el aula, y/o a requisitos políticos. Otra posible explicación es que el diseño e implementación de la formación permanente para la enseñanza de estudiantes con necesidades especiales, motiva en los docentes el deseo de seguir formándose.

Impacto de la preparación de las clases para estudiantes con necesidades especiales en el bienestar de los profesores

Los desafíos y las demandas a la hora de preparar las clases para estudiantes con necesidades especiales pueden resultar abrumadoras para los docentes. TALIS 2018 muestra que el 38 % de los docentes de educación primaria expresa que modificar las clases para estudiantes con necesidades especiales es una fuente de “bastante” o “mucho” estrés en el trabajo y esta proporción es incluso superior en el caso de los profesores de educación secundaria (Figura 3).

Figura 3. Modificación de las clases para estudiantes con necesidades especiales como fuente de estrés

Porcentaje de docentes de educación primaria para quienes modificar sus clases para atender al alumnado con necesidades especiales es una fuente de “bastante” o “mucho” estrés

Figura 3: Figura 3. Modificación de las clases para estudiantes con necesidades especiales como fuente de estrés

Estos resultados demuestran que los docentes que no están preparados o que tienen la sensación de falta de preparación para abordar un aula inclusiva pueden sentir gran presión y ansiedad. Este hecho supone un desafío de cara a retener a los docentes de educación primaria, ya que los niveles de estrés tienen una relación directa con la deserción.

El estrés reportado por los docentes también podría indicar que los centros no cuentan con los recursos necesarios en términos de infraestructura o recursos educativos para dar soporte a los docentes en la atención que requiere esta población. Por tanto, es necesario apostar por incrementar tanto los recursos humanos como los educativos de cara a ser capaces de dar cobertura a todas las situaciones educativas que se presentan en los centros.

En conclusión, considerando que la identificación temprana del alumnado con necesidades especiales en educación primaria asegura un apoyo continuo y exitoso para su desarrollo, el soporte a la enseñanza de estos estudiantes debe ser una política prioritaria, con especial hincapié en educación primaria. Los docentes tienen una posición única y especial para poder detectar mejor al alumnado que tiene necesidades especiales al estar en constante contacto con ellos. Para sacar provecho de ello, es importante que los sistemas educativos desarrollen acciones estratégicas para mejorar la calidad y el número de docentes formados para poder atender las necesidades especiales de su alumnado, cuya matriculación es cada vez mayor en todos los centros educativos y clases de educación primaria. La evidencia muestra que muchos docentes de educación primaria se sienten estresados ​​al abordar los desafíos en las aulas inclusivas y agradecen las oportunidades de capacitación en sus programas de desarrollo profesional.

Más información en:

TIF 40. Supporting students with special needs

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